Los que trabajamos en el sector del ocio y el tiempo libre, cuando intentamos "vender" una actividad nos preguntamos mil y una veces si el producto que estamos ofreciendo será "apto" económicamente hablando para nuestro cliente. Vamos, que no sabemos si se decantarán por nosotros o por la competencia por ser más baratos o caros. Pero he aquí el cambio, ya que estamos notando que hay menos volumen de demanda, pero la que existe tiene las ideas y conceptos muy claros. Un ejemplo que lo ilustra es recibir una llamada en la que te solicitan una actividad y añaden: "tengo -n- euros para destinar a este concepto".
Otras de las cosas que están "cambiando" son las formas. Antes, cuando enviábamos una propuesta con su correspondiente presupuesto nos pedían un detalle minucioso de todo lo que incluiría la actividad. Ahora, lo que importa es el total en euros, ... Me gustaría probar la experiencia de hacer un proyecto en el que en realidad no se diga nada de la actividad, excepto en el primer párrafo, y al final poner una cifra... ¡a ver si es aceptado! (Nota: es una broma...)
Y una más que me gusta destacar. La comunicación es más sincera. ¡En serio! Llamadas en las que la gente te cuenta su situación, su problemática, pero que quiere darle solución y seguir contando con iniciativas originales y de calidad. Que un evento o se hace bien o no se hace... que para hacerlo mal ya habrá tiempo. Éstas y otras afirmaciones incluidas en conversaciones con nuestros clientes nos alentan y nos llenan de energía.
Próximamente queremos publicar algunos casos prácticos que son de interés general para afrontar la "krisis" con otra cara, con otro espíritu. (Nota: sí, he puesto krisis con k... estoy cansado de llamarla por su nombre original... al menos en estos días...)
¡Un abrazo fuerte para todos y todas!
nrik
No hay comentarios:
Publicar un comentario