Entramos más temprano a trabajar por aquello del calorcito, aunque ahora a nuestras jornadas intensivas tengamos como compañero inseparable al paraguas.
¿No decía el refrán que hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo? Aunque bueno, seguro que a mitad de agosto con cuarenta grados a la sombra nos acordaremos mucho de estos días de tregua al calor.
Así que mientras la meteorología lo permita¡ a disfrutar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario