Es tanto lo que hay en juego cuando llevamos a cabo un espectáculo, una animación o cualquier evento, que no te puedes permitir perder la perspectiva. Es un respeto tan grande el que sentimos por esa "cuarta pared" que es inevitable que los nervios afloren. Pero es algo positivo, son ganas de hacerlo bien, llegar al público, de conectar con él.
En nuestro sector caemos muchas veces en el activismo: hagamos esto, hagamos lo otro; cuando la verdadera pregunta debería ser: ¿qué quieren qué hagamos?¿qué esperan de nosotros?¿qué necesitan? es más...¿cómo podemos hacer felices a los demás?
Al final de esto va el "juego" de hacer felices un poco más a los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario