A golpe de ¡Toc, Toc! se recupera el contacto con aquellos que siguen con nosotros, aquellos que cambiaron de trabajo y ahora están en otro lugar... Aquellos que necesitaron algo puntual sólo una vez, pero que no sobra llamarles... Y en fin... una llamada es algo sencillo, pero agradable y sobre todo eficaz.
Lo comparo con ir a Cenar a un restaurante en un viaje a una ciudad desconocida. Quizá no repita destino en mis próximos viajes, pero si algún día vuelvo, tendré al restaurante como referencia... ¡si cené bien, claro! O mejor aún: será referencia para mis amigos y compañeros cuando viajen a aquel lugar.
A la inversa también ocurre. Estar en la oficina y recibir la llamada de un viejo cliente y amigo que se acuerda de tí por un buen trabajo realizado en el pasado. ¡Eso es una alegría incomparable!
Ahora, al sumarle a esta acción de ¡toc, toc! las redes sociales, el resultado es aún mejor. Tus clientes pueden estar siguiendo lo que haces, al igual que tú puedes seguirles a ellos. Y bueno, como herramienta de comunicación contínua, es fenomenal.
Nada más... seguiremos con la técnica del ¡Toc, toc!. Creo que las telecomunicaciones están al alcance de nuestras manos para esto y mucho más ;)
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